Como arqueros hay una parte de nuestra historia de la que podemos sentirnos orgullosos, y otra de la que sentirnos muy orgullosos.

Hoy quisiéramos recordar uno de esos momentos, ocurrido durante el siglo XIX, una época de transición en que la arquería dejó de ser definitivamente un ejercicio de guerra y caza para convertirse en un deporte. Y señalar en especial, que fue un deporte inclusivo con las mujeres.

La Brujería de la Arquería - Lignum Vitae Bows

1907 no es siglo XIX, cierto, pero lo roza, y por la belleza de la ilustración decidimos permitirnos la licencia de incluirla

Para resumir el estado de la situación podemos decir que en esa época la igualdad de género ni estaba ni se la esperaba. El paradigma era claramente masculino en todos los ámbitos, pero la arquería era ya un deporte que se abría a la experiencia mixta por razones sociales. El tiro con arco en esta época se convirtió en todo un evento social, y aunque ya se aceptan mujeres en clubs desde 1787, con el paso de las décadas la actividad de las mujeres arqueras cada vez fue más naturalizada. No en vano los famosos Archery Ground, un campo de tiro de referencia en Inglaterra, fue fundado por tres hermanas apasionadas del tiro con arco, las hermanas Mackay, apoyadas plenamente por la Reina Victoria, también aficionada al tiro con arco.

La Brujería de la Arquería - Lignum Vitae Bows

Los míticos Archery Gardens

Entonces apareció en escena un ingeniero civil de Indiana con alma de novelista y corazón de arquero, y escribió The Witchery of Archery (1878- la Brujería de la Arquería, descarga el original haciendo clic aquí), donde se ensalza el arte de la arquería desde distintos puntos de vista (uno de tantos libros antiguos que nos gustaría ver traducidos al castellano… veremos qué podemos hacer para conseguirlo) y que dedica su decimoquinto capítulo a defender por qué la arquería es un deporte recomendado y maravilloso para las mujeres.

Un capítulo, todo sea dicho, titulado LADY TOXOPHILITES.

En nuestra entrada anterior Bowyer: la dificultada de una traducción, ya mostramos nuestro aprecio por dicho término. Ahora lo recalcamos.

La Brujería de la Arquería - Lignum Vitae Bows

La primera ilustración del Witchery es toda una declaración de intenciones

En dicho capítulo encontramos consideraciones como (disculpad la pésima calidad de la traducción, no en vano somos bowyers y no traductores):

  • El Tiro con arco es el remo, el boxeo, la esgrima y la práctica del club (fútbol), todo en uno, en la medida en que a su ejercicio muscular se refiere, sin ninguna de las características peligrosas que estas excelencias atléticas exigen. Un arquero bien entrenado es un atleta perfectamente construido.
  • Es sorprendente la rapidez con que una dama gana fuerza bajo un entrenamiento bien dirigido en arquería. Ella empieza lenta, lánguida y medio inválida, y al final de las cuatro semanas de práctica regular la ves corriendo por el césped para recuperar sus flechas, como Diana persiguiendo a los ciervos de antaño.

Hoy en día muchas de las consideraciones de este libro serían una auténtica barbaridad, gracias a la lucha por la igualdad. Desde luego nos gustaría que practicantes del pasado como Thompson viesen a nuestras arqueras de hoy, se llenarían de orgullo al ver el nivel del tiro con arco femenino y la lucha actual por la integración total.

No es mal ejercicio para nosotros mirar al pasado y ver comentarios de aquella época como:

  • Hace ochenta y ocho años (1790) se lanzó una competición de tiro en Branhope Hall, Yorkshire, Inglaterra, entre Miss Littledale, el Sr. Wyborough, y el Sr. Gilpin. El partido duró tres horas. Los objetivos estaban a cien yardas de distancia, cuatro pies de diámetro, con oros de nueve pulgadas. Durante el partido, Miss Little-dale golpeó el oro cuatro veces, los últimos tres disparos dieron todos en el oro. Aquí había una mujer ganando un premio, por tiroteo duro, sobre dos hombres fuertes. La parte más admirable de todo es, que ella estuvo hasta tres horas de trabajo constante con los tres exitosos éxitos del centro. ¡Qué firmeza de nervio, Qué poder de resistencia! Y luego, también, para haber logrado esto ella debió disparar ¡al menos un arco de cincuenta libras! La marquesa de Salisbury ganó el primer premio de los “arqueros de Hertfordshire”, que era un oro corazón, llevando un arco con diamantes.

Para finalizar en este libro leemos una opinión tan polémica como:

  • Las mujeres que están agitando la cuestión del derecho de voto femenino deben aprender que “el poder hace lo correcto” no es una máxima de inmoralidad cuando se entiende claramente. El poder del cuerpo entrenado liberalmente, combinado con el poder de la mente ampliamente cultivada, otorga el derecho a una esfera más elevada de acción física e intelectual, y ningún poder puede restringir el derecho sin antes debilitarse la fuerza. El océano tiene la fuerza para llenar vastos huecos de la tierra donde yace, un derecho dado por Dios. Entonces con cuerpo fuerte y mente maestra, el derecho a gobernar es inherente, y nunca puede ser eliminado por sofisterías inteligentes o impracticable teorías de la igualdad moral.
  • El fin de las ciencias sociales está en la perfección y adopción universal de humanidades liberales; pero esto debe ser el resultado de un levantamiento, no por un proceso de descenso, a la más alta igualdad. Hombres y mujeres deben ser llevados juntos al plano elevado del milenio, y nadie sino cuerpos y almas perfectamente desarrollados pueden soportar la tensión del levantamiento.

Wow.

Otra vez subrayamos que es un libro de 1878 y que como tal su visión de la igualdad y de la teoría feminista está sujeta a paradigmas que hoy nos resultan claramente machistas y decimonónicos.

Pero para su momento tuvo que ser rompedor y estimulante.

Con sus luces y sus sombras, el tiro con arco ha sido uno de los deportes más inclusivos con las mujeres. Queda en cada uno de nosotros y nosotras demostrar eso mismo en los campos y clubs.

Está claro que nos queda mucho camino por delante para llegar a la igualdad real, y una forma hermosa de caminarlo es echar un vistazo de vez en cuando a las huellas de los y las gigantes que han caminado antes que nosotros.

¡Buenas flechas!

Nota: no somos historiadores ni traductores, solo artesanos apasionados del tiro con arco; si hemos cometido cualquier tipo de error en las traducciones o documentación háznoslo saber. Seguimos aprendiendo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *