¿Qué es la curva de potencia de un arco y para qué sirve? Esa duda y algunas más es lo que esperamos resolver con esta serie de artículos de la que os traemos su primera entrega.

 

En 1975 Norb Mullaney publica su artículo -How and why archery world bow test are conducted (haz clic si deseas leerlo)– para la revista Archery Magazine, en él establece el método por el cual, a partir de ese momento, se guiarán todos los fabricantes para llevar a cabo las pruebas de eficiencia de sus arcos. En dicho artículo nos ofrece una serie de fórmulas, explicación incluida, con las que medir la eficiencia estática y dinámica usando la combinación de apertura potencia, el peso de la flecha y su velocidad. No en vano este ingeniero industrial fue una de la autoridades en el diseño y la mejora del rendimiento de los arcos modernos.

 

Midiendo la energía que un arco acumula y cómo lo hace estamos viendo cómo es transmitida a nuestra flecha, por eso esta es la mejor manera de medir el rendimiento de nuestros arcos, y aunque no es el único aspecto que importa para valorar su calidad sí podemos decir que es más del 50% de esa valoración. La curva de potencia es una gráfica que representa la energía acumulada por el arco y nos permite, a simple vista, sacar conclusiones sin necesidad de hacer cálculos, sobre todo si ya conocemos la curva de otros arcos. Por eso creemos que este método, se lleven a cabo los cálculos o no, es imprescindible a la hora de valorar la calidad de un arco y debe estar al alcance de todo arquero y arquera.

 

Al analizar una gráfica de este tipo de forma visual lo primero que debemos tener en cuenta es que la energía que acumula nuestro arco de forma efectiva está representada por el área comprendida entre la curva y la vertical de la última medida tomada, así que cuanto mayor sea ese área más energía tendremos disponible.

 

En la gráfica típica de longbows y recurvos solemos encontrar una “colina” y un “valle”. La “colina” es la zona de carga de nuestro arco y en la gráfica va desde el comienzo de la apertura del arco hasta aproximadamente las 25”, el “valle” pertenece a la zona de anclaje y en la gráfica aparece a partir de las 25” hasta donde llevemos nuestra medida, 28”, 29”…

 

Lo deseable para cualquier tipo de arco, ya que según su perfil tienen diferente curva, es que la “colina” sea lo más pronunciada posible pues eso significa una mayor carga de energía, que luego se transmitirá a la flecha. Al contrario, el “valle” querremos que sea prácticamente plano, pues eso nos asegura un arco amable en las aperturas por encima de las 28” pulgadas y un aumento progresivo de la aceleración, lo que ofrece un vuelo más estable de la flecha.

 

En las siguientes gráficas veremos los casos reales de tres longbows de los cuales, para simplificar, supondremos que tienen el mismo perfil, aunque no sea así.

 

Primera curva de potencia

La primera curva que analizamos es una curva en la que la “colina” se encuentra ligeramente deprimida, creando dos zonas de máxima aceleración. Este tipo de curvas no progresivas pertenecen a arcos muy críticos con cualquier tipo de fallo. Lo deseable es una curva progresiva puesto que la energía se transmitirá de igual forma a la flecha, siendo deseable que la aceleración máxima se produzca hacia el final del recorrido.

 

Si nos fijamos en el valle podemos observar que a partir de las 28” la curva se separa de nuestra línea de referencia, este efecto se denomina stack, término inglés usado para definir el incremento pronunciado de potencia en las aperturas superiores. En este caso nos encontramos ante un arco un poco duro pero sin ningún problema. En arcos donde ese incremento sea muy pronunciado habrá que tener cuidado con las vibraciones que pueda producir y usarlo en aperturas bajas, donde aparece el stack, por la salud del arco y de quien lo use.

 

Segunda curva de potencia

Nuestra segunda gráfica nos muestra una colina típica con una precarga muy razonable y totalmente progresiva. La cresta se encuentra hacia la base proporcionando así una buena aceleración en la salida de la flecha, como ya comentamos. Si analizamos el “valle” podemos ver cómo en este caso se mantiene más cerca de la recta de referencia, lo que nos indica que es un arco con pocas vibraciones en la suelta, además de amable para arqueros de gran apertura.

 

Tercera curva, arco de alto rendimiento

Para el tercer ejemplo hemos traído la curva de un longbow de alto rendimiento donde nada más ver su gráfica podemos apreciar que su “colina” es más alta y su falda superior más prolongada que en los casos anteriores, lo que nos indica que la zona de carga y precarga están perfectamente aprovechadas, para llegar a un “valle” casi plano que nos indica que tenemos ante nosotros un longbow sin vibraciones y con una eficiencia y velocidad superiores a la media.

 

Esperamos que os haya resultado ameno e interesante este artículo y, como siempre, os invitamos a que dejéis vuestras opiniones y comentarios sobre él. Os deseamos que vuestras flechas vuelen siempre derechas al blanco y si no es así, que os divirtáis descubriendo por qué.

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