Longbow inglés

Cuando pensamos en un long bow la primera imagen que nos viene a la mente es el arco de Robin Hood; si nos fijamos en su empuñadura nos daremos cuenta que poco tiene que ver con las empuñaduras de muchos long bows actuales. Hoy nos gustaría hablar un poco sobre ello.

La técnica y el diseño siempre han estado al servicio de la arquería y por tanto rechazar los diseños modernos por no “ajustarse al canon” sería poco pro-arquero. Pasemos a considerar los diferentes diseños de empuñadura para conocerlos un poco más.

Para comenzar hablemos del padre de los modernos long bows laminados: el long bow estilo Howard Hill. Este arco, que se sigue fabricando y vendiendo en la actualidad, lleva una empuñadura de corte recto con el canto redondeado donde apoya la mano. Es la empuñadura clásica por definición. También pueden verse variaciones de esta empuñadura de forma barrilada o cóncava, para darle un poco de ergonomía.

En un diseño más evolucionado encontramos las empuñaduras de semi grip, o apoyo localizado. Este, siendo más ergonómico que el primero, no sacrifica su estilo clásico pues sigue siendo de corte bajo y apenas añade la forma necesaria para que la mano encuentre sola su lugar. Este tipo de diseño, cuando está bien trabajado, nos ofrece empuñaduras muy estables, pues el hecho de ser de corte bajo no la hace menos estable ni incómoda.

Empuñadura con diseño semi-grip del “Lignum Vitae – BRE”

En la actualidad podemos ver cómo las empuñaduras de los arcos de poleas han evolucionado en diseño hacia las de corte bajo con un contacto mínimo, muy similar a la de semi grip para long bow. Siendo este el arco más evolucionado y preciso diseñado hasta la fecha, habrá que tener en cuenta dicha deriva.

Por último, al mundo del long bow, llegaron las empuñaduras de pistola o ergonómicas. Este estilo de diseño suele ser usado para arcos recurvos. Se fabrican en cuerpos generosos en peso y material; para poder trabajarlas se necesita más material que en otros diseños. Tienen la ventaja de ser las más ergonómicas y sus diseños pueden variar entre baja, media y alta, para adaptarse al gusto del arquero. Por desgracia un arco con esta empuñadura pierde su diseño clásico de long bow de forma irremediable.

Empuñadura pistol grip de un “Predator – Lobo”

Por eso los amantes del long bow en su estilo más puro suelen decantarse entre las primeras y las segundas, siendo las de semi grip las más utilizadas en la actualidad por quien busca el equilibrio entre esencia y ergonomía.

Como arqueros hay una parte de nuestra historia de la que podemos sentirnos orgullosos, y otra de la que sentirnos muy orgullosos.

Hoy quisiéramos recordar uno de esos momentos, ocurrido durante el siglo XIX, una época de transición en que la arquería dejó de ser definitivamente un ejercicio de guerra y caza para convertirse en un deporte. Y señalar en especial, que fue un deporte inclusivo con las mujeres.

La Brujería de la Arquería - Lignum Vitae Bows

1907 no es siglo XIX, cierto, pero lo roza, y por la belleza de la ilustración decidimos permitirnos la licencia de incluirla

Para resumir el estado de la situación podemos decir que en esa época la igualdad de género ni estaba ni se la esperaba. El paradigma era claramente masculino en todos los ámbitos, pero la arquería era ya un deporte que se abría a la experiencia mixta por razones sociales. El tiro con arco en esta época se convirtió en todo un evento social, y aunque ya se aceptan mujeres en clubs desde 1787, con el paso de las décadas la actividad de las mujeres arqueras cada vez fue más naturalizada. No en vano los famosos Archery Ground, un campo de tiro de referencia en Inglaterra, fue fundado por tres hermanas apasionadas del tiro con arco, las hermanas Mackay, apoyadas plenamente por la Reina Victoria, también aficionada al tiro con arco.

La Brujería de la Arquería - Lignum Vitae Bows

Los míticos Archery Gardens

Entonces apareció en escena un ingeniero civil de Indiana con alma de novelista y corazón de arquero, y escribió The Witchery of Archery (1878- la Brujería de la Arquería, descarga el original haciendo clic aquí), donde se ensalza el arte de la arquería desde distintos puntos de vista (uno de tantos libros antiguos que nos gustaría ver traducidos al castellano… veremos qué podemos hacer para conseguirlo) y que dedica su decimoquinto capítulo a defender por qué la arquería es un deporte recomendado y maravilloso para las mujeres.

Un capítulo, todo sea dicho, titulado LADY TOXOPHILITES.

En nuestra entrada anterior Bowyer: la dificultada de una traducción, ya mostramos nuestro aprecio por dicho término. Ahora lo recalcamos.

La Brujería de la Arquería - Lignum Vitae Bows

La primera ilustración del Witchery es toda una declaración de intenciones

En dicho capítulo encontramos consideraciones como (disculpad la pésima calidad de la traducción, no en vano somos bowyers y no traductores):

  • El Tiro con arco es el remo, el boxeo, la esgrima y la práctica del club (fútbol), todo en uno, en la medida en que a su ejercicio muscular se refiere, sin ninguna de las características peligrosas que estas excelencias atléticas exigen. Un arquero bien entrenado es un atleta perfectamente construido.
  • Es sorprendente la rapidez con que una dama gana fuerza bajo un entrenamiento bien dirigido en arquería. Ella empieza lenta, lánguida y medio inválida, y al final de las cuatro semanas de práctica regular la ves corriendo por el césped para recuperar sus flechas, como Diana persiguiendo a los ciervos de antaño.

Hoy en día muchas de las consideraciones de este libro serían una auténtica barbaridad, gracias a la lucha por la igualdad. Desde luego nos gustaría que practicantes del pasado como Thompson viesen a nuestras arqueras de hoy, se llenarían de orgullo al ver el nivel del tiro con arco femenino y la lucha actual por la integración total.

No es mal ejercicio para nosotros mirar al pasado y ver comentarios de aquella época como:

  • Hace ochenta y ocho años (1790) se lanzó una competición de tiro en Branhope Hall, Yorkshire, Inglaterra, entre Miss Littledale, el Sr. Wyborough, y el Sr. Gilpin. El partido duró tres horas. Los objetivos estaban a cien yardas de distancia, cuatro pies de diámetro, con oros de nueve pulgadas. Durante el partido, Miss Little-dale golpeó el oro cuatro veces, los últimos tres disparos dieron todos en el oro. Aquí había una mujer ganando un premio, por tiroteo duro, sobre dos hombres fuertes. La parte más admirable de todo es, que ella estuvo hasta tres horas de trabajo constante con los tres exitosos éxitos del centro. ¡Qué firmeza de nervio, Qué poder de resistencia! Y luego, también, para haber logrado esto ella debió disparar ¡al menos un arco de cincuenta libras! La marquesa de Salisbury ganó el primer premio de los “arqueros de Hertfordshire”, que era un oro corazón, llevando un arco con diamantes.

Para finalizar en este libro leemos una opinión tan polémica como:

  • Las mujeres que están agitando la cuestión del derecho de voto femenino deben aprender que “el poder hace lo correcto” no es una máxima de inmoralidad cuando se entiende claramente. El poder del cuerpo entrenado liberalmente, combinado con el poder de la mente ampliamente cultivada, otorga el derecho a una esfera más elevada de acción física e intelectual, y ningún poder puede restringir el derecho sin antes debilitarse la fuerza. El océano tiene la fuerza para llenar vastos huecos de la tierra donde yace, un derecho dado por Dios. Entonces con cuerpo fuerte y mente maestra, el derecho a gobernar es inherente, y nunca puede ser eliminado por sofisterías inteligentes o impracticable teorías de la igualdad moral.
  • El fin de las ciencias sociales está en la perfección y adopción universal de humanidades liberales; pero esto debe ser el resultado de un levantamiento, no por un proceso de descenso, a la más alta igualdad. Hombres y mujeres deben ser llevados juntos al plano elevado del milenio, y nadie sino cuerpos y almas perfectamente desarrollados pueden soportar la tensión del levantamiento.

Wow.

Otra vez subrayamos que es un libro de 1878 y que como tal su visión de la igualdad y de la teoría feminista está sujeta a paradigmas que hoy nos resultan claramente machistas y decimonónicos.

Pero para su momento tuvo que ser rompedor y estimulante.

Con sus luces y sus sombras, el tiro con arco ha sido uno de los deportes más inclusivos con las mujeres. Queda en cada uno de nosotros y nosotras demostrar eso mismo en los campos y clubs.

Está claro que nos queda mucho camino por delante para llegar a la igualdad real, y una forma hermosa de caminarlo es echar un vistazo de vez en cuando a las huellas de los y las gigantes que han caminado antes que nosotros.

¡Buenas flechas!

Nota: no somos historiadores ni traductores, solo artesanos apasionados del tiro con arco; si hemos cometido cualquier tipo de error en las traducciones o documentación háznoslo saber. Seguimos aprendiendo.

En castellano no existe un término propio para definir al fabricante y creador de arcos como el que existe en inglés: bowyer. Lo cierto es que en castellano no existe cultura de esta profesión y todos los términos de la arquería se refieren a los deportistas. Así, arquero es todo deportista que se dedique al tiro con arco y maestro arquero es un título que se entrega a los deportistas que lo reclaman al superar cierta puntuación en competición oficial.

Pero, ¿qué es realmente un bowyer y qué hace? Un bowyer no solo es un fabricante de arcos, sino que también ha de ser un ingeniero de diseño a múltiples niveles. Esto es así pues el funcionamiento de sus arcos dependerá de qué materiales escoja y cómo los componga en sus laminados, así como del ahusado que utilice y cómo lo disponga dentro de sus palas. Para ello habrá de determinar los valores ideales a través de pruebas técnicas y datos críticos, dado que aunque las sensaciones son válidas, un arco es una pieza de ingeniería donde sus variables de funcionamiento se pueden y deben medir.

Por si esto fuera poco, también le tocará diseñar su propia herramienta y maquinaria de taller, como el horno, las prensas, lijadoras especiales, y toda máquina necesaria para los procesos de laminado específicos. Quizá por eso sea tan difícil su traducción. El término requiere dar nombre a una profesión que, a parte de venir del mundo anglosajón, es bastante singular y compleja.

En ocasiones solo nos queda asimilar lo ya está establecido… o echarle imaginación y abrazar el término toxófilo, de la raíz griega toxou: arco o tiro con arco. Un término respaldado por el vetusto volumen Toxophilus (Londres 1545 descárgalo aquí) sobre arquería con longbow inglés, de Roger Ascham. El primer libro en inglés sobre arquería, y dedicado al mismísimo rey Enrique VIII. Un apasionante diálogo entre dos eruditos: Philologus “amante del estudio” y Toxophilus “amante del arco” que nos insinúa a través de los siglos que, aún hoy, este es un gremio complicado.

Uno de los fenómenos más fascinantes del tiro con arco se encuentra en la “paradoja del arquero”. Este fenómeno puede ser controvertido a la vez que de muy sencilla comprensión. La controversia viene de la idea que afirma que no es lo mismo la paradoja para un arco sin ventana que para uno con ventana de tiro centrado, pero ¿es eso cierto? En un principio la paradoja se definió a partir de los arcos sin ventana o self-bows, pero en la actualidad se utiliza para hablar de la salida de flecha de cualquier arco de forma indiferente en ambos casos ¿porque es así, existe diferencia o realmente es lo mismo?

Fig 1: Ilustración de la paradoja del arquero (Klopsteg). Una flecha rígida cambiará de dirección a medida que la cuerda se acerca al arco para lanzar la flecha. Por lo tanto, parecería que la flecha debe volar más a la izquierda, ya que pasa por el lado izquierdo del arco. C. N. Hickman, F. Nagler, and P. E. Klopsteg, Archery: the technical side (National Field Archery Association, Redlands, Ca, 1947).

Lo que vemos al coger un arco sin ventana y colocar una flecha para ser disparada, es que la flecha queda apuntando fuera del plano central del arco, el cual está alineado con el objetivo, por lo que la flecha tendrá que rodear el cuerpo del arco si quiere llegar a su objetivo. Para conseguir esto la flecha primero tiene que flexionarse apartándose del cuerpo y después de rodear el cuerpo del arco volar recta dentro del plano que apunta hacia su objetivo. En un principio esta sería la paradoja del arquero, pues es difícil comprender cómo hace este quiebro la flecha para después seguir sin desviarse de su meta.

Sabiendo ya cual es la paradoja inicial, podríamos pensar que si la flecha se dispara desde un arco con ventana de tiro central este problema no debería darse, ya que en realidad en un arco con ventana la flecha no se dispara fuera del plano de su objetivo. Pero no es tan fácil la cuestión, pues aunque la flecha no tenga que rodear el arco para enfrentar el objetivo, esta sigue sufriendo una serie de fuerzas que distorsionan y entorpecen una salida limpia.

  1. Al iniciar el impulso de la flecha con la cuerda, el peso de la misma y la mayor masa de la punta, producen una resistencia que hace que la flecha se comprima, reflexionando al iniciar el movimiento. Esté la flecha situada en el plano central del arco o no.
  2. La suelta con dedos produce que al dejar ir la cuerda esta se desplace, primero hacia la izquierda del plano central del arco y después hacia la derecha (en arqueros diestros), y así sucesivamente hasta soltar la flecha y llegar al punto de reposo.

Fig 2: Movimiento de la cuerda después de la suelta.

Por todo ello, cuando la flecha sale del arco lo hace bamboleándose de un lado a otro, bamboleo que será cancelado en los primeros metros de vuelo. Es la flexión que se produce desde la salida hasta que la flecha se estabiliza la que actualmente recibe el nombre de “paradoja del arquero”. Pues, aunque el término se creó para definir el hecho de que la flecha rodeará el arco y posteriormente volará recta hacia su objetivo, está lo consigue gracias a esa flexión de la flecha, quedando así el término para definir la flexión que se produce en las flechas al salir de cualquier arco.

Entonces ¿cómo consigue la flecha volar recta hacia donde apuntamos? Para que el vuelo sea bueno no importa donde esté la flecha con respecto al plano central del arco al ser disparada. Lo que importa es que la flexion (spine) de la flecha sea la adecuada, para que así cuando las vibraciones se cancelen esta quede volando dentro del plano donde apuntamos. Por el contrario si nuestra flecha es muy rígida (poco spine), la flecha será impulsada hacia la izquierda del objetivo, y si es demasiado flexible, ésta se desviará a la derecha del mismo.

Fig 3: Flecha abandonando el arcoPor lo tanto, es la combinación correcta de longitud de flecha y rigidez del astil lo que, gracias a la “paradoja”, consigue que las flechas vuelen derechas hacia su destino, tengan estas que evitar en su trayectoria el cuerpo del arco o no.

 

Como apuntes finales, para los que queráis seguir investigando, comentar que el término lo utilizó por primera vez E.J. Rendtroff en 1913 para su artículo del 8 de febrero en “Forest and Stream” “The Toxophilist’s Paradox” y que el efecto lo grabó en vídeo por primera vez Clarence N. Hickman en 1937, el padre de la arquería científica como lo llamó Maryanne M. Schumm en su libro “Clarence N. Hickman, the Father of Scientific Achery”.

Fig 1: The Archer’s Paradox and Modelling, a Review – B.W. Kooi

Fig 2 y Fig 3: Manual De Tiro Con Arco. Ampliada Y Actualizada – de Kathleen Haywood,‎ Catherine Lewis