En los anteriores artículos sobre la curva de potencia os explique su utilidad y la forma de hacerla, en estos enlaces podéis leerlos Curva de potencia I y Curva de potencia II. Para este tercero reservé el estudio detallado de las mismas.

La curva de potencia es una gráfica que se lee de forma visual, nada de derivadas del primer tramo ni películas raras que nos cuente algún gurú del tiro con arco, esta gráfica es una toma de datos reales y no se extrae a partir de ninguna función, así que ¿qué sentido tendría derivarla? Se que decir esto aquí puede parecer extraño, pero como ya me lo ha dicho la misma persona un par de veces, y se que lo contará en otros foros, mejor lo aclaro antes de empezar

Para que visualmente nos sea fácil su lectura, lo primero que debemos saber es dónde y cómo colocar la línea de muro. Esta línea, que en todas las gráficas está representada en rojo, nos ayudará a tener una referencia exacta de donde nuestro arco empieza a volverse más duro porque nuestra curva se separa de ella. En inglés es conocida como línea de stack, cuya traducción sería apilamiento, por el incremento de libras que se produce entre una pulgada y la siguiente. No se debe confundir el stack con el estaqueo, pues en realidad este último depende de varios factores que implican la posición de masas, tanto en las palas como en los cuerpos.

Curva de potencia del longbow Origen

Esta línea, como se puede ver en la gráfica lateral, se debe colocar tocando el primer punto de la línea y estirarla hasta el punto más profundo del valle, caiga este donde caiga. Desde ese punto se podrá ver como la curva se va separando poco a poco de la línea de muro, lo que indica donde empieza esa sensación de sobreesfuerzo que hay que hacer a cada paso para seguir abriendo el arco, y así podremos decir, sin engañar a nadie, a que apertura un arco empieza a sentirse duro. Por eso si un fabricante nos presenta su curva de potencia sin línea de referencia o con ella en otra posición que no sea esta debemos trazar una línea imaginaría que una estos dos puntos que os comento, y además desconfiar de su honradez o conocimientos.

Estos datos nos sirven cuando para la mayoría de los arcos, pues como ya os comento lo normal es que los arcos del mercado tengan curvas de potencia suaves y progresivas. Pero en la actualidad están saliendo al mercado algunos arcos que no cumplen con los estándares mínimos en el laminado de sus palas y estos fallos también se pueden descubrir gracias a la curva de potencia.

Gráfica con datos copiados de un post público en Facebook, pincha aquí para verlo.

¿Cómo sabemos si nuestro arco está dentro de estos? De una forma muy sencilla, su curva, como se puede ver en la que recogí de un perfil en Facebook, están llenas de baches en su progresión. Puede que alguien intente explicar que esto no tiene importancia, pero la verdad es que estos arcos son ingobernables y seguramente crearán inseguridades en los arqueros que los usen.

¿Por qué se puede afirmar esto? Sencillamente porque habrá tiros con una ejecución perfecta donde la flecha irá a parar a un lugar totalmente inesperado, esto sucede por culpa de los saltos en la transmisión de energía a la flecha, pues como ya expliqué, en el primer artículo, según como el arco acumula su energía así la transmitirá a la flecha.

Puede alguien quiera vender estos arcos como de gran calidad pero muy críticos, solo para grandes arqueros, si es así os estará engañando. Porque un arco de gran calidad, si sus laminados son de madera tendrá algunos pequeños defectos casi inapreciables en la curva y uno de menor calidad podremos apreciar algún defecto un poco mayor, pero nunca baches como los que se ven en la curva anterior.

Arco de calidad media

A continuación veremos dos curvas más, la primera será la de un arco de calidad media y la segunda la de uno de alta calidad. En ellas se pueden apreciar esas ligeras diferencias en la progresión de la curva, siendo más suave el de mayor calidad que el de calidad media. Pero claramente ninguno tiene defectos tan graves como la curva que está llena de baches.

Arco de alta calidad

Una vez visto todo esto está claro que con los datos en la mano se puede afirmar cuando un arco está mal construido. Pues el arco, como elemento mecánico que es, si no tiene una curva de potencia adecuada no trabajará bien. Produciendo esos tiros erráticos de los que hablé.

Una pena que haya arquistas a los que poco le importan los arqueros con tal de ganarse lo suyo. Pues como ya dije y creo necesario recalcar un arco de estas características puede crear inseguridades psicológicas a cualquiera que lo use. Sin un estudio honrado del arco lo primero que pensaremos es que eso fallos se producen en la suelta o cualquier otra parte de nuestra técnica. Nadie le echa la culpa a un arco que cuesta más de 600€ y que además es avalado por arqueros y arqueras de “reputada” experiencia. Quizá hoy en día debamos hacerlo y aprender a usar esta técnica para analizar nuestros arcos nada más comprarlos, pues nadie quiere un arco que tira peor que uno mismo.

Con este artículo, y los anteriores, espero que los nuevos arquistas que quieran vender sus creaciones tengan en cuenta que si no tienen una maquinaria adecuada para preparar sus materiales, lo mejor es que compren el material preparado a empresas que se dedique a fabricarlo y les garanticen unas garantías en las tolerancias de los mismos. Engañar a los clientes y crear inseguridades no aparecen como buenas prácticas en el manual del buen artesano.

Si os parece interesante espero que compartáis este artículo con todas vuestras amistades, y sin tener más que añadir en él os invito a que me preguntéis cualquier duda que os pueda surgir a este respecto. Un flechabrazo a todos, como dicen los compañeros argentinos del programa de radio flechados.

¿Qué significan las medidas de los arcos y cómo se toman?

Potencia y tamaño

Las dos medidas más importantes a la hora de escoger un arco son su potencia y tamaño, pues dependiendo de nuestra fuerza y apertura escogeremos aquel que mejor se ajuste a nosotros.

Potencia

Esta medida se mide usando el estándar de 28” de apertura, normalmente conocido como estándar AMO.

Este estándar, y la forma de medirlo, se estableció en la década de los 50’ por la Archery Manufacturers and Dealers Association (AMADA), posteriormente AMO y actual ATA, con el fin de facilitar la selección de un arco a quien lo compraba en USA. Después los demás fabricantes de otros paísesl lo hemos ido adoptando.

Esquema para medir con el estándar de apertura a 28″, normalmente conocido como estándar AMO

Para medir la potencia de un arco usando este estándar mediremos 26” ¼ hasta la zona más profunda de la empuñadura y luego ñadimos 1” ¾  para obtener las 28″, como se ve en el esquema.

La potencia que nos dé a esa distancia debería ser la que marca el arco. aunque según la Archery Trade Association podrá tener una tolerancia de ± 1#, como indicaba en su manual para fabricantes del año 2000. En Lignum preferimos que esa tolerancia sea solo de ± 0’5#.

La misma fórmula se usa para medir la apertura. Para ello se debe comenzar midiendo desde la cuerda, o el interior del culatín si medimos una flecha, hasta el mismo punto de la empuñadura y sumarle 1” ¾ a esa medida. Tened en cuenta que esta será la apertura que tendréis que usar en las tablas de selección de flecha junto con vuestra potencia real.

Tamaño

Esta medida, que también nos puede llevar a error, se debe medir de ranura de cuerda a ranura de cuerda por la espalda del arco. Sabiendo esto es fácil entender porque nuestros arcos montados nunca miden lo mismo que marca su tamaño, aunque no lo creáis mucha gente se sorprende al darse cuenta de ello.

Para los arcos recurvos usaremos cuerdas 3” más cortas y en los arcos rectos o híbridos 2”. Así para un arco recurvo de 68” la medida de la cuerda queda en 65” y para uno recto o híbrido en 66”.

Sobre esta medida existe el mito de que los arcos de cierto tamaño son para cierta apertura nada más. Si bien esto es cierto en los arcos recurvos diseñados para la competición de precisión, el resto de arcos y diseños no tienen porque cumplir esa regla del mismo modo. Por eso desde Lignum recomendamos consultar y asesorarse con el fabricante antes de comprar un arco.

Arco de perfil

Fistmele y tiller

En la imagen lateral, además de localizar la cara y la espalda del arco, encontramos dos medidas que también nos han de sonar, el fistmele y el tiller. Sobre el fistmele os invitamos a leer los artículos que ya le hemos dedicado anterirmente Fistmele. Un anglicismo muy castizo y Fistmele II y pasamos directamente a explicar algunos secretos del tiller.

El tiller

El tiller recibe su nombre de la vara que se usaba para medirlo, a su vez esta se llama así por su parecido con una caña de timón o tiller, en inglés. En esta vara se marcaba la diferencia que ha de existir entre la pala superior y la inferior.

Para tomar esta medida correctamentel lo haremos desde donde acaba el fundido del cuerpo y empieza la pala, buscando la perpendicular con la cuerda, como se ve en el esquema.

Como la posición de la mano en el arco y en la cuerda son asimétricas para que las palas trabajen sincronizadas hay que descompensarlas haciendo que una tenga mayor distancia a la cuerda que la otra. Lo normal es que la pala superior tenga ¼  de pulgada más que la inferior.

Para ajustar un arco con exactitud hay que tener en cuenta si el agarre usado será mediterráneo o apache, además de la apertura a la que se va a utilizar. Estos parametros hacen que la medida a la que el arco sincroniza sea diferente. Un arco bien equilibrado se refleja en una mayor precisión y regularidad de tiro incluso cuando la suelta nos falla.

Esperamos que os haya resultado interesante esta Nota y haber resuelto algunas dudas sobre las medidas de los arcos, si os surgiera alguna más no dudéis en dejarla en los comentarios y si os resultó interesante recordad compartirla para que la cultura arquera llegue a todos los rincones del planeta. Buenas sueltas y hasta la próxima Nota de Lignum.

 

Después de publicar la primera parte de este artículo, Fistmele. Un anglicismo muy castizo, nos pedisteis que habláramos de aspectos más técnicos de esta medida como es su regulación y con esa intención nos decidimos escribir esta segunda parte.

Casi todos sabemos que al comprar un arco el fabricante nos da un margen de medidas para el fistmele, o brace height, que debemos respetar, en este márgen encontraremos la regulación óptima de nuestro arco. Recordad que de no respetar esta medida se pierde la garantía, cuestión que tiene explicación.

El fistmel exacto para cada deportista siempre se encuentra dentro del margen que nos da el fabricante. No respetarlo invalida cualquier garantía.

Definir el fistmele de un arco no es cuestión de azar ni permite que los fabricante tengamos “un margen de seguridad”, como se oye en algunas líneas de tiro. Para definirlo se parte de unas medidas iniciales según el tamaño y el perfil de la pala combinado con el tamaño de cuerpo. Luego estas medidas han de ser ajustadas dependiendo de los materiales o tecnologías que compongan las palas, esto lo conseguimos a través de diferentes pruebas de rendimiento.

Una vez definida esa franja, es donde sabemos que el arco entregará el máximo de energía a la flecha. Si está por debajo el arco se quedará gran parte de la energía y la dispersa en forma vibraciones, en este caso el vuelo de la flecha se verá afectado de forma negativa, perdiendo velocidad de salida y tensión de vuelo. Si por el contrario subimos por encima de la medida establecida, cuando nuestras palas quieran entregar toda la energía almacenada tampoco les dejaremos hacerlo de forma eficiente. En este caso la energía no se dispersa y sobrecarga las palas, lo que con el uso y el tiempo las terminará dañando de forma irreparable, incluso produciendo su rotura.

¿Cómo encontrar el fistmel correcto?

Cada combinación concreta deportista-arco-flecha tiene su fistmel exacto y aunque podríamos explicar lo de que la cuerda que va oscilando mientras empuja la flecha y que al sobrepasar el punto de equilibrio bla bla bla… como ya os habrá hecho algún gurú. En este caso no ayuda nada saber qué tiene que pasar para saber qué tengo que hacer para que eso pase.

Lo que sí servirá es que os digan cómo encontrarlo de forma práctica. Seguramente habréis escuchado que el fistmel correcto es donde el arco menos suena o también donde mejor agrupa. El método de prueba error os demostrará que la segunda es la forma más fiable para hacerlo, al ser la única que utiliza un método científico a la par que sencillo. Si bien es cierto que hay una explicación para que el arco, sin silenciadores, suene menos donde mejor agrupa, eso no significa que ajustar de oído sea un método fiable al cien por cien.

Para buscar el fistmel lo primero que deberemos hacer es hacerlo con todos los elementos que vaya a llevar el arco cuando lo usemos, así si usamos pompones como silenciadores o setas en la pala o incluso un carcaj de arco deberemos hacer los ajustes con ellos puestos, en realidad cualquier ajuste dinámico que se le haga a un arco ha de llevar todo lo que vayamos a usar.

Prueba de fistmel a 15,5cm

Prueba de fistmel a 16,5cm

El método que usaremos es tan sencillo que basta con llevar varios folios al entrenamiento y usarlos para tomar muestras. La sesión de tiro en la que vayamos a ajustarlo primero nos pondremos a tirar un rato para que nuestros músculos calienten y estén en forma para hacer buenos tiros. Luego empezaremos poniendo una cuartilla de nuestros folios y tiraremos una tanda de flechas sobre ella, al ir a recoger la cambiaremos por otra y anotaremos el fistmel usado, creando así una muestra.

Prueba de fistmel a 17,5cm

Repitiendo estos pasos con pequeñas variaciones de fistmel podremos ver con facilidad en qué medida hacemos mejores grupos y decidir cuál es nuestro mejor fistmel. Si además repetimos esta operación varios días y vamos haciendo pequeñísimas variaciones los resultados nos dirán sin margen de dudas cual es nuestro fistmele perfecto.

Esperamos que a partir de hoy encontrar el fistmel más adecuado os sea realmente sencillo ya que esta medida es realmente importante para obtener un buen resultado y cuidar nuestro material. Como siempre os invitamos a que nos deis vuestras opiniones y que lo compartáis si os ha gustado. Buenas sueltas y hasta la próxima Nota.

En el artículo que traemos hoy vamos a dar un paseo por los inicios de este proyecto, y de paso también un poco por su futuro.
Cuando me propuse fabricar arcos como primer proyecto escogí fabricar un recurvo monoblock (aquí podéis encontrar un álbum con fotos). Este tipo de diseño tiene una dificultad en si que otros no tienen, al ser recurvo la posibilidad de alabeo en las palas es mayor y por ser monobloc la posibilidad de corregirlo es menor, por eso puede que esta sea una de las piezas más difíciles para el principiante.

Prensa dentro del horno

En la primera fase lo importante era conseguir una alineación perfecta de todas las partes, como suponía no sería fácil pero tampoco imposible. Hubo que pelear con el rectificado de las prensas, de las que tuve que hacer varias antes de conseguir la definitiva. Después, algo inesperado para mi, fue necesario recalibrar algunas máquinas para conseguir una tolerancia en las láminas que permitiera al laminado final trabajar sin tensiones laterales, lo que hace que las palas se retuerzan en el tiempo con su uso.

Curva y ES Prototipo-1

Una vez conseguida la alineación perfecta ya estaba preparado para el siguiente paso, valorar la validez y eficiencia del arco. Para empezar se lo dejé a algunos arqueros y arqueras para que me dieran su impresión. Era un buen arco, suave, estable, tenía mucho potencial. Según todos podría fabricarlo para la venta, pero como los datos técnicos no me convencian no lo saqué a la venta y decidí centrarme en el longbow BRE que todos los que nos seguís ya conocéis.

Curva y ES Prototipo-2

Esa decisión se basó en la eficiencia de los primeros prototipos, solo llegaba al 88,5% y eso era muy poco para un arco de calidad, como los que quería para mi marca. Por eso tenía que conseguir un laminado que me permitiera sacar más energía de las palas. Después de investigar y modificar la forma de fabricar las láminas hice varios prototipos y conseguí el ansiado deseo de todo arquista, aumentar la eficiencia de sus arcos, en este caso ese aumento es del 2,5% llegando así al 91% de eficiencia en este arco, quizás podamos sacarle algo más.
Viendo las curvas de potencia se puede apreciar como en el prototipo 2 la zona superior de la “colina” se prolonga tanto que elimina la zona de “valle”, este aparecerá a partir de las 28” de apertura siendo practicamente plano y eliminando el “stack”, lo que será una ventaja para quienes tengan una gran apertura.

Curva de potencia Prot-2 a 30″

Es una pena que un accidente fatal cuando tenía el arco sobre el tablero de ajustes hiciera que saltara en vacío, partiendose la cuerda y un trozo de la fibra. Esto me impidió seguir con las pruebas en este prototipo y por eso aun no podemos saber su eficiencia dinámica. Pronto os iré contando más novedades sobre este modelo de arco con el que tanto he aprendido, os puedo adelantar que fabricaré uno en exclusiva como parte de los premios del II Trofeo Comarca de la Sidra organizado por Emilio de Casa Aldea Los Valles, ya sabéis dónde acudir si queréis ser los primeros en tener una de estas maravillas de la ingeniería artesana.

Pala y cuerda accidentadas

Volveré al taller a seguir investigando y trabajando para hacer arcos que puedan cumplir vuestros sueños y os iré contando como van en proximas notas. Por ahora me despido deseando que vuestras flechas vuelen siempre rectas y lleguen a sus objetivos pero sobre todo que siempre encontréis la fuerza y el tesón para conseguirlo.

 

En el primer artículo de esta serie explicamos la utilidad de la curva de potencia para valorar el rendimiento de los arcos, por eso era de rigor que en el segundo capítulo explicáramos cómo crear la de vuestros propios arcos, también podreis descargar una hoja de cálculo que os facilitara la tarea de crear la gráfica y de hacer los diferentes cálculos de eficiencia. (pulsa aquí para descargarla)

Los datos que necesitamos para crear nuestra curva de potencia y obtener las diferentes eficiencias del arco son: apertura-potencia, peso de flecha y velocidad de flecha, como os indicamos bastará con introducirlos en la celda correspondiente dentro de la hoja y el resto estará hecho. Para recoger los datos de apertura-potencia necesitamos medir la potencia del arco pulgada a pulgada. Cuando vayamos a hacerlo debemos tener en cuenta el estándar que usamos los fabricantes para medir la apertura, este establece que: La medida real de apertura se corresponde con la medida comprendida entre el punto de contacto del culatín con la cuerda y el punto más profundo de la empuñadura más 1¾”.

Para eliminar posibles dudas vayamos con un ejemplo práctico de cómo tomar estas medidas:

Apertura de un arco ajustada al estándar AMO

Tomaremos como ejemplo un arco que tiene un fistmelle de 6½”, para ajustar la medida al estándar AMO debemos sumarle 1¾” , quedándonos que la apertura real del arco ya está en 8¼”.

 

 

Bastidor de pruebas para medir y ajustar arcos

Una vez ajustada la medida, usando una pesa de arcos, iremos tomando la medida de potencia que nos de el arco abriendolo pulgada a pulgada. En nuestro caso abrimos ¾” y nos encontramos en las 9” de apertura real del arco, aquí anotaremos el valor que se registre en nuestra pesa, continuamos abriendo otra pulgada para medir el siguiente paso y seguimos así hasta 28”, si usamos otras aperturas deberemos tener en cuenta que estamos fuera de los estándares de los fabricantes aunque para uso personal es totalmente válido. Para hacer estas mediciones es útil usar una flecha con las medidas marcadas o, para los más osados, fabricar un bastidor de pruebas como el que mostramos en la foto.

Ahora que ya tenemos los datos de potencia apertura podremos completar el estudio de nuestro arco añadiendo los datos de peso y velocidad de flecha. Para obtener estos datos, deberemos usar una pesa de precisión para pesar las flechas y un cronógrafo para medir su velocidad, es recomendable tomar los datos de varias flechas similares y hallar una media con esos datos para introducir en el cálculo.

 

Hoja de cálculo con la gráfica en el centro y las columnas de datos

Con todos los datos en nuestro poder y una vez descargada la hoja de cálculo podemos disponernos a rellenarla y ver que nos cuenta de nuestro arco. Al abrirla encontramos una gráfica en la zona central flanqueada por varias tablas, una a la derecha y tres a su izquierda.

 

Columna donde introducir los datos de potencia

En la tabla de la derecha usaremos la columna central para introducir los datos de potencia-apertura y nuestra curva irá creándose de forma automática mientras en la columna de fondo amarillo nos ofrece el incremento de potencia entre cada paso.

A la izquierda de la gráfica encontramos otras tres tablas: en la primera tabla podemos anotar los datos del arco que estamos midiendo para que quede registrado; en la segunda tabla incluimos los datos de peso y velocidad de flecha, necesarios para la eficiencia dinámica del arco; en la tercera tabla es donde se calcula de forma automática los datos de:

  • Potencia @ 28”: esta es la medida estándar usada por los fabricantes para marcar la potencia de los arcos

    1ª Datos del arco – 2ª Peso y velocidad de flecha

  • Potencia máxima: este valor es el máximo medido en el arco, puede ser el que nosotros queramos medir menor o mayor de 28”. Al relacionarlo con la energía almacenada nos dará la eficiencia estática para los valores que usemos, si queremos hacer una comparativa estándar deberemos tenerlo en cuenta, como indica Norb Mullaney en su artículo: “For comparative bow tests we standardize all data by using the AMO standard 28-inch draw length as the value for testing”

“Para hacer comparativas de arcos estandarizamos los datos mediante el uso de la norma AMO de longitud de apertura a 28” como valor para las pruebas.”

  • Energía almacenada: es la potencia real que acumula nuestro arco en sus palas para la potencia medida de la que solo una parte será transmitida de forma efectiva a la flecha, por eso también es necesario conocer su eficiencia dinámica.
  • Eficiencia estática: este índice se extrae al relacionar la Energía almacenada y la Potencia máxima. Cuanto mayor sea este porcentaje más energía es capaz de almacenar nuestro arco, cuánta de esta se transmita de forma efectiva a la flecha será lo que nos indique la eficiencia dinámica.
  • Eficiencia dinámica: es un índice que se obtiene relacionando la Energía cinética (EK) con la Energía almacenada. Como ya comentamos lo que medimos es la energía que se transfiere a la flecha de forma efectiva, indicar aquí que debemos usar flechas con un peso siempre igual o superior al mínimo que recomiende el fabricante.
  • Energía cinética (EK): la obtenemos relacionando el peso de la flecha y su velocidad (ft/lb). Este dato en nuestro caso solo se utiliza para obtener la eficiencia dinámica, pero es un dato importante en balística, ya que se puede usar para medir el alcance y penetración de los proyectiles.
  • Grains por libra: este dato no se necesita para ningún cálculo, pero ya que nuestra intención es que uséis esta hoja como un registro más de vuestro material decidimos incluir este dato por la importancia que tiene, la cual explicaremos en un próximo artículo hablando del peso mínimo de flecha.

En nuestra recopilación y estudio de información sobre el diseño y el rendimiento de los arcos no hemos encontrado ningún estándar para catalogar la eficiencia que ha de tener un arco que se incluya en una gama de calidad u otra, por eso dejaremos esa sección a vuestro buen criterio y experiencia, pues estamos seguros que compartiendo esta información en vuestros clubes y asociaciones podréis hacer una comparativa entre vuestros arcos y descubrir cosas interesantísimas.

Esperamos que disfruteis tanto de este artículo como nosotros escribiendolo y que nos dejéis vuestras dudas o sugerencias en los comentarios. Hasta que nos volvamos a leer os deseamos buenas flechas y mejores sensaciones.

¿Qué es la curva de potencia de un arco y para qué sirve? Esa duda y algunas más es lo que esperamos resolver con esta serie de artículos de la que os traemos su primera entrega.

 

En 1975 Norb Mullaney publica su artículo -How and why archery world bow test are conducted (haz clic si deseas leerlo)– para la revista Archery Magazine, en él establece el método por el cual, a partir de ese momento, se guiarán todos los fabricantes para llevar a cabo las pruebas de eficiencia de sus arcos. En dicho artículo nos ofrece una serie de fórmulas, explicación incluida, con las que medir la eficiencia estática y dinámica usando la combinación de apertura potencia, el peso de la flecha y su velocidad. No en vano este ingeniero industrial fue una de la autoridades en el diseño y la mejora del rendimiento de los arcos modernos.

 

Midiendo la energía que un arco acumula y cómo lo hace estamos viendo cómo es transmitida a nuestra flecha, por eso esta es la mejor manera de medir el rendimiento de nuestros arcos, y aunque no es el único aspecto que importa para valorar su calidad sí podemos decir que es más del 50% de esa valoración. La curva de potencia es una gráfica que representa la energía acumulada por el arco y nos permite, a simple vista, sacar conclusiones sin necesidad de hacer cálculos, sobre todo si ya conocemos la curva de otros arcos. Por eso creemos que este método, se lleven a cabo los cálculos o no, es imprescindible a la hora de valorar la calidad de un arco y debe estar al alcance de todo arquero y arquera.

 

Al analizar una gráfica de este tipo de forma visual lo primero que debemos tener en cuenta es que la energía que acumula nuestro arco de forma efectiva está representada por el área comprendida entre la curva y la vertical de la última medida tomada, así que cuanto mayor sea ese área más energía tendremos disponible.

 

En la gráfica típica de longbows y recurvos solemos encontrar una “colina” y un “valle”. La “colina” es la zona de carga de nuestro arco y en la gráfica va desde el comienzo de la apertura del arco hasta aproximadamente las 25”, el “valle” pertenece a la zona de anclaje y en la gráfica aparece a partir de las 25” hasta donde llevemos nuestra medida, 28”, 29”…

 

Lo deseable para cualquier tipo de arco, ya que según su perfil tienen diferente curva, es que la “colina” sea lo más pronunciada posible pues eso significa una mayor carga de energía, que luego se transmitirá a la flecha. Al contrario, el “valle” querremos que sea prácticamente plano, pues eso nos asegura un arco amable en las aperturas por encima de las 28” pulgadas y un aumento progresivo de la aceleración, lo que ofrece un vuelo más estable de la flecha.

 

En las siguientes gráficas veremos los casos reales de tres longbows de los cuales, para simplificar, supondremos que tienen el mismo perfil, aunque no sea así.

 

Primera curva de potencia

La primera curva que analizamos es una curva en la que la “colina” se encuentra ligeramente deprimida, creando dos zonas de máxima aceleración. Este tipo de curvas no progresivas pertenecen a arcos muy críticos con cualquier tipo de fallo. Lo deseable es una curva progresiva puesto que la energía se transmitirá de igual forma a la flecha, siendo deseable que la aceleración máxima se produzca hacia el final del recorrido.

 

Si nos fijamos en el valle podemos observar que a partir de las 28” la curva se separa de nuestra línea de referencia, este efecto se denomina stack, término inglés usado para definir el incremento pronunciado de potencia en las aperturas superiores. En este caso nos encontramos ante un arco un poco duro pero sin ningún problema. En arcos donde ese incremento sea muy pronunciado habrá que tener cuidado con las vibraciones que pueda producir y usarlo en aperturas bajas, donde aparece el stack, por la salud del arco y de quien lo use.

 

Segunda curva de potencia

Nuestra segunda gráfica nos muestra una colina típica con una precarga muy razonable y totalmente progresiva. La cresta se encuentra hacia la base proporcionando así una buena aceleración en la salida de la flecha, como ya comentamos. Si analizamos el “valle” podemos ver cómo en este caso se mantiene más cerca de la recta de referencia, lo que nos indica que es un arco con pocas vibraciones en la suelta, además de amable para arqueros de gran apertura.

 

Tercera curva, arco de alto rendimiento

Para el tercer ejemplo hemos traído la curva de un longbow de alto rendimiento donde nada más ver su gráfica podemos apreciar que su “colina” es más alta y su falda superior más prolongada que en los casos anteriores, lo que nos indica que la zona de carga y precarga están perfectamente aprovechadas, para llegar a un “valle” casi plano que nos indica que tenemos ante nosotros un longbow sin vibraciones y con una eficiencia y velocidad superiores a la media.

 

Esperamos que os haya resultado ameno e interesante este artículo y, como siempre, os invitamos a que dejéis vuestras opiniones y comentarios sobre él. Os deseamos que vuestras flechas vuelen siempre derechas al blanco y si no es así, que os divirtáis descubriendo por qué.

En nuestro primer artículo os mencionamos que existía una relación entre el spine de nuestras flechas y la paradoja del arquero, así que de eso venimos a hablar hoy.

 

El spine que traen las flechas marcado por los fabricantes es una cifra que se refiere a la la deformación, medida en milésimas de pulgadas, de un tubo de 29” (73,66 cm) apoyado entre dos puntos separados 28” (71’17 cm) de tal forma que desde el centro del tubo a cada apoyo haya 14” (35,56 cm). Luego se deja colgar libremente un peso de 1,94 libras (880 g) y la medida de la deformación que se produce es lo que conocemos como spine.

 

La mayoría de fabricantes ofrecen tablas donde, según el arco que usemos y con las variables de apertura y potencia, te ofrecen una referencia muy aproximada de qué spine de flecha escoger. Para aquellos que se decantan por la madera puede ser un poco más complejo, puesto que dentro del mismo calibre de flecha encontramos diferentes spine, los cambios de densidad que pueden darse en una sola pieza de madera aportan esa flexibilidad al material. Aunque eso es solo para valientes que se las fabrican para sí, puesto que a día de hoy es fácil encontrar las flechas clasificadas por rigidez en nuestras tiendas de arquería.

 

Para que nuestra flecha vuele correctamente lo importante es su rigidez dinámica, pero esta depende de muchas variables y por eso para poder tener una referencia a la hora de escoger nuestras flechas nos guiamos por el spine, que nos indica su rigidez estática. Cuanto mayor sea el spine más flexible será la flecha y viceversa, si el spine es bajo mayor rigidez tendrá esta. Ante cualquier duda para escoger vuestras flechas acudid siempre a vuestros vendedores de confianza.

 

Una vez combinemos esa variable con la longitud del ástil, la potencia del arco, las plumas, la punta, nuestra suelta… aparecerá su verdadera rigidez dinámica, y si esa combinación es correcta la paradoja se producirá con éxito llegando nuestra flecha al blanco sin problemas.

 

Ajustar la rigidez dinámica de una flecha es un tema que se merece un artículo aparte, pero para dar una pinceladas diremos que una vez escogidas nuestras flechas las dos variables que más les afectan son su longitud y el peso de la punta. Si añadimos peso en la punta las haremos más flexibles y para hacerlas más rígidas bastará con reducirlo. Otra forma eficaz para hacerlas más flexibles es dejándolas un poco más largas. Y si las deseamos más rígidas, cortándolas un poco. Aquí hay que tener cuidado de no pasarse y dejar siempre un margen de seguridad de 1” (2,54cm), para evitar accidentes.

 

Por supuesto existen otras variables que afectan al spine dinámico de nuestra flecha, aunque de forma tan sutil que algunas se suelen obviar. Estas son: el tamaño y la posición de las plumas, el peso y los hilos de la cuerda, además de su forro, o de si el arco tiene el tiro más o menos centrado.

 

Sobre el tema del tiro centrado os comentaremos que cuanto más cerca del eje esté la ventana, lo que se suele llamar center shot o tiro centrado, son necesarias flechas más blandas que en aquellos arcos que no tienen ventana o que está muy alejada del eje.

 

Una vez contado todo esto y para quitar hierro a un asunto que puede parecer complejo, recordaros que tanto los fabricantes de flechas con sus tablas como vuestras tiendas de confianza o los fabricantes de arcos estamos aquí para ayudaros a escoger el spine que más se ajuste a vuestra apertura y potencia.

 

Esperamos que os sea útil y que nos comentéis vuestras impresiones en la página. Saludos y buenas flechas.

En la descripción de los arcos made in USA leemos que sus palas están fabricadas con taper o tapering, y es muy probable que no sepamos qué es. La traducción más precisa de taper es ahusar, lo que dicho de una cosa significa que se va reduciendo de forma progresiva de un extremo grueso ha otro más fino.

Esta técnica es muy útil, ya que con ella se consigue reducir en gran medida el peso de las puntas, haciendo arcos más rápidos y más suaves en las últimas pulgadas de apertura, lo cual agradecen los arqueros al no encontrarse un “muro” al final. Este fenómeno lo podemos apreciar en la gráfica de potencia de nuestro BRE, que está fabricado con esta técnica, y en las pulgadas finales su incremento es totalmente regular, careciendo así del “muro”.

Curva de potencia donde se aprecia el efecto del ahusado

El ahusado de pendiente regular, tenga esta pendiente el valor que tenga, es la técnica más común para la fabricación de arcos. Ningún bowyer que se precie fabrica arcos sin aplicarla en sus laminados, excepto los Howard Hill, por respeto a sus diseños originales. Pero en Lignum sabemos que existen más técnicas, dado que nuestra investigación es constante, y de una de nuestras fuentes hemos extraído el siguiente fragmento:

“Unlike many bowyers who use uniform tapered corewood, San Marco uses differentially tapered laminations. This helps him achieve a built-in limb tiller and maximizes the performance of his limb design”
“A diferencia de muchos bowyers que usan láminas para el nucleo de ahusado uniforme, San Marco utiliza láminas con ahusamiento diferencial. Esto le ayuda a lograr un tiller incorporado en sus palas lo que maximiza el rendimiento de sus diseños”

Esta es una técnica usada por algunos fabricantes de alta gama, no es la única que puede llevar a nuestras creaciones al más alto nivel, pero en Lignum Vitae ya la estamos investigando. Próximamente os ofreceremos más noticias al respecto, basadas en nuestras experiencias en el taller.

Longbow inglés

Cuando pensamos en un long bow la primera imagen que nos viene a la mente es el arco de Robin Hood; si nos fijamos en su empuñadura nos daremos cuenta que poco tiene que ver con las empuñaduras de muchos long bows actuales. Hoy nos gustaría hablar un poco sobre ello.

La técnica y el diseño siempre han estado al servicio de la arquería y por tanto rechazar los diseños modernos por no “ajustarse al canon” sería poco pro-arquero. Pasemos a considerar los diferentes diseños de empuñadura para conocerlos un poco más.

Para comenzar hablemos del padre de los modernos long bows laminados: el long bow estilo Howard Hill. Este arco, que se sigue fabricando y vendiendo en la actualidad, lleva una empuñadura de corte recto con el canto redondeado donde apoya la mano. Es la empuñadura clásica por definición. También pueden verse variaciones de esta empuñadura de forma barrilada o cóncava, para darle un poco de ergonomía.

En un diseño más evolucionado encontramos las empuñaduras de semi grip, o apoyo localizado. Este, siendo más ergonómico que el primero, no sacrifica su estilo clásico pues sigue siendo de corte bajo y apenas añade la forma necesaria para que la mano encuentre sola su lugar. Este tipo de diseño, cuando está bien trabajado, nos ofrece empuñaduras muy estables, pues el hecho de ser de corte bajo no la hace menos estable ni incómoda.

Empuñadura con diseño semi-grip del “Lignum Vitae – BRE”

En la actualidad podemos ver cómo las empuñaduras de los arcos de poleas han evolucionado en diseño hacia las de corte bajo con un contacto mínimo, muy similar a la de semi grip para long bow. Siendo este el arco más evolucionado y preciso diseñado hasta la fecha, habrá que tener en cuenta dicha deriva.

Por último, al mundo del long bow, llegaron las empuñaduras de pistola o ergonómicas. Este estilo de diseño suele ser usado para arcos recurvos. Se fabrican en cuerpos generosos en peso y material; para poder trabajarlas se necesita más material que en otros diseños. Tienen la ventaja de ser las más ergonómicas y sus diseños pueden variar entre baja, media y alta, para adaptarse al gusto del arquero. Por desgracia un arco con esta empuñadura pierde su diseño clásico de long bow de forma irremediable.

Empuñadura pistol grip de un “Predator – Lobo”

Por eso los amantes del long bow en su estilo más puro suelen decantarse entre las primeras y las segundas, siendo las de semi grip las más utilizadas en la actualidad por quien busca el equilibrio entre esencia y ergonomía.

Uno de los fenómenos más fascinantes del tiro con arco se encuentra en la “paradoja del arquero”. Este fenómeno puede ser controvertido a la vez que de muy sencilla comprensión. La controversia viene de la idea que afirma que no es lo mismo la paradoja para un arco sin ventana que para uno con ventana de tiro centrado, pero ¿es eso cierto? En un principio la paradoja se definió a partir de los arcos sin ventana o self-bows, pero en la actualidad se utiliza para hablar de la salida de flecha de cualquier arco de forma indiferente en ambos casos ¿porque es así, existe diferencia o realmente es lo mismo?

Fig 1: Ilustración de la paradoja del arquero (Klopsteg). Una flecha rígida cambiará de dirección a medida que la cuerda se acerca al arco para lanzar la flecha. Por lo tanto, parecería que la flecha debe volar más a la izquierda, ya que pasa por el lado izquierdo del arco. C. N. Hickman, F. Nagler, and P. E. Klopsteg, Archery: the technical side (National Field Archery Association, Redlands, Ca, 1947).

Lo que vemos al coger un arco sin ventana y colocar una flecha para ser disparada, es que la flecha queda apuntando fuera del plano central del arco, el cual está alineado con el objetivo, por lo que la flecha tendrá que rodear el cuerpo del arco si quiere llegar a su objetivo. Para conseguir esto la flecha primero tiene que flexionarse apartándose del cuerpo y después de rodear el cuerpo del arco volar recta dentro del plano que apunta hacia su objetivo. En un principio esta sería la paradoja del arquero, pues es difícil comprender cómo hace este quiebro la flecha para después seguir sin desviarse de su meta.

Sabiendo ya cual es la paradoja inicial, podríamos pensar que si la flecha se dispara desde un arco con ventana de tiro central este problema no debería darse, ya que en realidad en un arco con ventana la flecha no se dispara fuera del plano de su objetivo. Pero no es tan fácil la cuestión, pues aunque la flecha no tenga que rodear el arco para enfrentar el objetivo, esta sigue sufriendo una serie de fuerzas que distorsionan y entorpecen una salida limpia.

  1. Al iniciar el impulso de la flecha con la cuerda, el peso de la misma y la mayor masa de la punta, producen una resistencia que hace que la flecha se comprima, reflexionando al iniciar el movimiento. Esté la flecha situada en el plano central del arco o no.
  2. La suelta con dedos produce que al dejar ir la cuerda esta se desplace, primero hacia la izquierda del plano central del arco y después hacia la derecha (en arqueros diestros), y así sucesivamente hasta soltar la flecha y llegar al punto de reposo.

Fig 2: Movimiento de la cuerda después de la suelta.

Por todo ello, cuando la flecha sale del arco lo hace bamboleándose de un lado a otro, bamboleo que será cancelado en los primeros metros de vuelo. Es la flexión que se produce desde la salida hasta que la flecha se estabiliza la que actualmente recibe el nombre de “paradoja del arquero”. Pues, aunque el término se creó para definir el hecho de que la flecha rodeará el arco y posteriormente volará recta hacia su objetivo, está lo consigue gracias a esa flexión de la flecha, quedando así el término para definir la flexión que se produce en las flechas al salir de cualquier arco.

Entonces ¿cómo consigue la flecha volar recta hacia donde apuntamos? Para que el vuelo sea bueno no importa donde esté la flecha con respecto al plano central del arco al ser disparada. Lo que importa es que la flexion (spine) de la flecha sea la adecuada, para que así cuando las vibraciones se cancelen esta quede volando dentro del plano donde apuntamos. Por el contrario si nuestra flecha es muy rígida (poco spine), la flecha será impulsada hacia la izquierda del objetivo, y si es demasiado flexible, ésta se desviará a la derecha del mismo.

Fig 3: Flecha abandonando el arcoPor lo tanto, es la combinación correcta de longitud de flecha y rigidez del astil lo que, gracias a la “paradoja”, consigue que las flechas vuelen derechas hacia su destino, tengan estas que evitar en su trayectoria el cuerpo del arco o no.

 

Como apuntes finales, para los que queráis seguir investigando, comentar que el término lo utilizó por primera vez E.J. Rendtroff en 1913 para su artículo del 8 de febrero en “Forest and Stream” “The Toxophilist’s Paradox” y que el efecto lo grabó en vídeo por primera vez Clarence N. Hickman en 1937, el padre de la arquería científica como lo llamó Maryanne M. Schumm en su libro “Clarence N. Hickman, the Father of Scientific Achery”.

Fig 1: The Archer’s Paradox and Modelling, a Review – B.W. Kooi

Fig 2 y Fig 3: Manual De Tiro Con Arco. Ampliada Y Actualizada – de Kathleen Haywood,‎ Catherine Lewis